Lo vamos a extranar mucho mi esposa Graciela y yo, nos sentimos mal de no poder acompanarlos en persona pero lo hacemos con nuestras oraciones.
Tenemos muy gratos recuerdosde de su Papi de cuando nos juntabamos a comer en su casa o en alguno de sus restaurantes preferidos y tambien en varios viajes en que tuvimos el privilegio de compartir con El.
Que Dios lo tenga en su santa gloria; y no le decimos adios, sino hasta pronto, pues estoy seguro que nos volveremos a ver pronto en la otra vida.
Los queremos mucho: Gloria, Oscarin y Eddy. Y les mandamos un carinozo saludo desde Stockton.
Ricardo Y Graciela.

